
Hoy, 9 de octubre de 2007, se cumplen dos meses del fallecimiento de Martin Gonzalo Acro.
Muchos lo llaman barrabrava o violento, yo simplemente lo llamo Gonzalito. Porque era un hincha de River, con mayor o menor participacion en la organizacion de la hinchada que otros, pero era un hincha de River. Y mas alla de eso, era una persona, seguramente con errores como todos, pero que no merecio tener ese fin.
Un fin obviamente que injusto para cualquier ser humano, pero yo creo qe en el caso de Gonza fue mas injusto aún. Digo esto, porque como todos saben, Gonzalo no era un violento (no tenia antecedentes ni aparecia en la lista del derecho de admisión) y quiero pensar que no participaba en los arreglos económicos de los que se hablaron en su momento (como parte del pase de carrizo y entradas de recitales), pero no porque el no participara, sino que no quiero pensar en que estos arreglos tengan lugar en nuestra institución. De ser así, tenemos un presidente mentiroso, o un tesorero corrupto, o ambas cosas.
Saliendo de ese tema que en verdad no es mi preocupación, hoy me puse a reflexionar (ayudo un poco el clima) y llegue a la conclusión de los cambios que se produjeron con relación a la hinchada de River este año.
Primero, la llamada "batalla de los quinchos" en febrero, horas antes del partido de River ante Lanus. Batalla que enfrentó a las dos facciones de Los Borrachos del Tablon: la liderada por Alan Schlenker (La Banda de Palermo) y la que respondia a Adrian Rousseau. Hecho que a posteriori produciría la clausura del estadio, primeramente por 5 fechas, que luego fueron reducidas a 3. Yo personalmente nunca entendi el porque de dicha clausura, porque el Ministerio del Interior alegó que se produjo la clausura por la falla en la seguridad del estadio reflejada por la pelea, cuando el enfrentamiento tuvo lugar en los quinchos del club, un espacio alejado de lo que es el estadio.
Desde allí todo cambió, muchas familias riverplatenses dejaron de ir al Monumental, por el miedo que le inculcaban los medios, como siempre, que maximizaban la situación. Cualquiera hablaba del tema, cualquiera hablaba de la barrabrava, cuando creo que ninguno de esos periodistas vivió alguna vez algun partido aunque sea a 40 metros de Los Borrachos del Tablón, y creo que tampoco conocían ni su accionar ni sus códigos. Pero es la sociedad en la que vivimos, una sociedad mediocre, en la cual, por ejemplo, en estos días todos son hinchas de los pumas y todos opinan de rugby, y calculo que la mayoria se enteró de cuanto valia un try la semana pasada.
Luego de ese día, en mayo, se produjo la denominada "gresca del playón" la cual fue aclarada a medias gracias a un video de un simpatizante. Como yo estuve ese dia en el estadio, me dió mucha bronca como manejaron la noticia, porque decían: "intensa pelea en el playón del monumental" cuando en realidad fue menos de un minuto en que un grupo de no más de 25 personas entraron por donde supuestamente tendría que estar la policía custodiando el normal desconcentramiento de la parcialidad local, y si hubo 5 enfrentamientos mano a mano fueron muchos, sumandole a esto el robo de algunos bombos y banderas. Pero lo del periodismo, una vez más, lamentable.
A esto le cayó una clausura más, por lo que el campeonato pasado River jugó solamente 5 partidos en el estadio monumental, 4 en el Jose Amalfitani y 1 en el Nuevo Gasòmetro.
Con esta situación era imaginable una merma en la cantidad de gente que asistía a cada partido, y esto sucedió. Era una imagen repetida ver la platea Belgrano clausurada, y faltaba esa cosa de River, de que vaya la familia. Porque históricamente River es eso, una familia. Pero gracias a los incidentes de los ultimos tiempos, y sobretodo al periodismo, esto se fue diluyendo cada vez más.
Para colmo, en la semana previa al debut del equipo en el campeonato, se produce el asesinato de Martin Gonzalo Acro, situación que revivió la llama de la interna riverplatense, y llevo a la hinchada nuevamente a las primeras planas.
Pero, paradójicamente, creo que esto tranquilizó a la gente, porque se dieron cuenta de que si tienen que ir a buscar a alguien, no van a ir a la cancha, cuando hay miles de personas, sino que lo van a ir a buscar personalmente.
Posiblemente varias personas hayan pensado de esta manera, porque afortunadamente la familia ha vuelto al Monumental, y cada vez las tribunas están mas llenas.
Pero igualmente esta no es la solución, ni mucho menos, el problema del a violencia en el fútbol no se da sólo en River, ni solamente en la Primera División, sino que en todas las divisiones, por mas que sea un torneo regional. Y esto es realmente lamentable, porque no deja disfrutar como se debe de un espéctaculo deportivo, como lo es cada partido de futbol.
¿Dónde estará la solución? Yo creo que en cada uno de nosotros, que conformamos la sociedad. Porque las personas a menudo le echan la culpa de los conflictos a la sociedad, pero se olvidan de que cada uno esta dentro de ella.
Facundo Orona